América Latina registra niveles históricos de baja desocupación e informalidad laboral
El mercado laboral en América Latina alcanzó durante el año 2025 una etapa de consolidación, logrando una de las tasas de desocupación más bajas registradas en las últimas décadas al situarse en un 5.3 %. Según el informe reciente de la Organización Internacional del Trabajo, este avance positivo fue impulsado principalmente por la creación de puestos de trabajo formales en diversas subregiones. El fenómeno responde a una combinación de factores demográficos, la estabilización de la participación laboral y un incremento gradual en la inserción de las mujeres en el ámbito productivo.
Desafíos estructurales y brechas regionales
A pesar de estos indicadores favorables, la región enfrenta retos significativos relacionados con la calidad del empleo y la productividad. Cerca de la mitad de la fuerza laboral todavía opera bajo condiciones de informalidad, evidenciando una brecha profunda entre países. Mientras naciones como Uruguay y Chile presentan tasas de informalidad cercanas al 22 % y 25 %, otros países como Bolivia y Ecuador superan el 70 % y 82 % respectivamente, lo que exige políticas públicas adaptadas a cada realidad territorial.
La OIT advierte que la inclusión laboral de jóvenes y mujeres sigue siendo una tarea pendiente, condicionada en gran medida por la desigual distribución de las responsabilidades domésticas. Para mantener la tendencia de crecimiento del empleo y la reducción del desempleo observada en 2026, los gobiernos deberán garantizar condiciones macroeconómicas estables. El fortalecimiento de la productividad y la creación de oportunidades equitativas son fundamentales para consolidar los avances logrados tras la etapa de recuperación post-pandemia.
Fuente: Economía