Argelia registra récord histórico de abstención en elecciones legislativas
El proceso electoral en Argelia ha culminado con una cifra de participación sin precedentes, alcanzando apenas un 20,79% según los datos provisionales difundidos tras el cierre de los centros de votación. Esta cifra refleja un desinterés ciudadano masivo, consolidando un récord histórico de abstención que roza el 80% del padrón electoral. A pesar de los esfuerzos del Gobierno y la Autoridad Nacional Independiente para las Elecciones (ANIE) por incentivar la asistencia mediante medidas como transporte gratuito y horarios flexibles, la respuesta de la población ha sido mínima. Los colegios electorales en la capital permanecieron mayoritariamente vacíos durante la jornada, evidenciando una desconexión profunda entre la ciudadanía y el sistema político actual.
Impacto político y exclusión de candidatos
El panorama parlamentario apunta a una revalidación de la mayoría para el Frente de Liberación Nacional y sus aliados tradicionales, mientras que las fuerzas opositoras mantendrán una representación minoritaria. La ANIE desempeñó un papel determinante al invalidar la candidatura de más de 1.700 aspirantes, muchos de ellos vinculados al movimiento Hirak, bajo procedimientos administrativos orientados a la supuesta moralización de la vida pública. Este movimiento, que surgió años atrás exigiendo un Estado civil y el fin de la corrupción, ha visto cómo sus integrantes fueron excluidos de la contienda electoral. La represión de las protestas tras la pandemia y el arresto de manifestantes han contribuido a un clima de apatía generalizada hacia las instituciones.
El presidente Abdelmayid Tebún y el Ministerio del Interior habían exhortado previamente a la población a participar masivamente para superar los niveles de abstención registrados en 2021, cuando la afluencia fue del 23,03%. Sin embargo, la realidad de las urnas ha confirmado una tendencia de rechazo que se ha manifestado también en los procesos presidenciales de 2019 y 2024. El sistema político, que mantiene una base militar desde la independencia en 1962, enfrenta ahora el desafío de validar su legitimidad ante un electorado que ha optado mayoritariamente por dar la espalda a las urnas. La falta de alternancia real y la gestión del Ejecutivo siguen siendo los puntos centrales de la desafección ciudadana observada en esta jornada.
Fuente: elpais.com