Crece la indignación en Venezuela tras devastadores terremotos
Cinco días después, la tensión entre la población y las autoridades escala en la zona cero del desastre
A cinco días del doble sismo que sacudió el norte de Venezuela, el sentimiento de dolor entre los sobrevivientes ha dado paso a una creciente rabia y frustración. Los ciudadanos, que permanecen junto a los escombros de sus hogares esperando noticias de sus seres queridos, denuncian un aparente abandono por parte de las autoridades locales. Con las esperanzas de hallar personas con vida disminuyendo drásticamente, la impotencia se apodera de las zonas más afectadas, donde la supervivencia sigue siendo la prioridad absoluta frente a una catástrofe sin precedentes en el último siglo.
Crisis humanitaria y cifras de víctimas
El balance oficial de fallecidos se sitúa en 1,719 personas, aunque las proyecciones sugieren que la cifra final será significativamente mayor. Mientras el Gobierno reporta cerca de 13,000 familias damnificadas, organismos internacionales y registros opositores estiman que más de 50,000 personas permanecen desaparecidas bajo los restos de las edificaciones. La situación en La Guaira es crítica, donde la falta de maquinaria pesada y la escasez de combustible han paralizado las labores de rescate en puntos clave, complicando aún más la gestión de una emergencia que ya enfrenta riesgos sanitarios graves.
Obstáculos en las labores de rescate
A pesar de la llegada de casi 3,000 rescatistas internacionales provenientes de diversos países, la logística en el terreno se ve entorpecida por apagones eléctricos y la carencia de insumos básicos. Los vecinos de sectores humildes han expresado su descontento ante la presencia de militares que, según denuncian, no participan activamente en la remoción de escombros. La falta de coordinación y el acceso limitado a equipos especializados para levantar estructuras colapsadas han intensificado las protestas ciudadanas, quienes exigen respuestas inmediatas ante la magnitud de una tragedia que ha dejado gran parte del litoral devastado.
Fuente: elpais.com