El modelo económico en forma de K oculta la desigualdad creciente
El crecimiento de EE UU beneficia al 20% más rico y deja atrás a los trabajadores con salarios más bajos
El término económico en forma de K, popularizado tras la pandemia, ha dejado de ser una simple descripción académica para convertirse en una estrategia corporativa. Actualmente, grandes empresas utilizan este concepto para justificar un enfoque comercial exclusivo hacia los sectores de mayores ingresos. Mientras el 20% más rico de los asalariados estadounidenses registra niveles de consumo históricos, las brechas de riqueza se consolidan como una estructura permanente en lugar de un fenómeno cíclico.
Impacto en el consumo y disparidad salarial
Diversas industrias han adaptado sus modelos de negocio para priorizar a los clientes de alto poder adquisitivo. Aerolíneas como United Airlines han reducido espacios en clase turista para expandir sus áreas preferentes, mientras las emisoras de tarjetas de crédito promocionan productos de lujo con altas cuotas anuales. Esta tendencia contrasta con el crecimiento de los beneficios empresariales, que han aumentado un 126% en la última década, frente a un incremento salarial promedio inferior al 50% en el mismo periodo.
La disparidad también se refleja en la acumulación de patrimonio global, donde los sectores más adinerados han visto crecer sus fortunas de manera acelerada. En contraste, instituciones como la Reserva Federal de Nueva York han reportado que un número creciente de hogares se ve obligado a utilizar sus ahorros de emergencia para cubrir necesidades básicas como la alimentación. Esta dinámica, lejos de ser un simple indicador de gasto, invisibiliza una desigualdad social que se agudiza al orientar la oferta exclusivamente hacia las élites.
Fuente: cincodias.elpais.com