Factores externos y locales amenazan la estabilidad económica de República Dominicana
La economía dominicana enfrenta un panorama complejo durante el cierre de 2026 debido a una serie de riesgos externos e internos que podrían presionar las finanzas públicas y el costo de vida. El conflicto geopolítico entre Estados Unidos e Irán ha generado inestabilidad en los precios de los combustibles y perturbaciones en el comercio global, impactando directamente a un país importador de hidrocarburos como el nuestro. Según el informe de Coyuntura Macrofiscal, estos factores, junto a las tensiones comerciales internacionales y las condiciones climáticas, amenazan con elevar la inflación y reducir los ingresos fiscales del Estado.
Impacto en la inflación y finanzas públicas
El sector más vulnerable ante estas amenazas es la inflación, la cual alcanzó un 5.67% en junio, superando la meta establecida por el Banco Central. El posible recrudecimiento de las restricciones comerciales de Estados Unidos, sumado a los altos costos de refinación de la gasolina y el diésel, mantiene una presión constante sobre los precios internos. Asimismo, la falta de lluvias provocada por el fenómeno 'El Niño' podría encarecer los productos alimenticios, obligando al Gobierno a destinar mayores recursos a los subsidios eléctricos y de combustibles para mitigar el impacto en la población.
Desafíos internos y factores de resiliencia
En el ámbito doméstico, una recuperación económica menor a la proyectada representa un riesgo significativo para la generación de empleos y la recaudación tributaria. La posible moderación en sectores clave como la construcción e inversión podría debilitar el crecimiento del producto interno bruto y complicar el servicio de la deuda ante un eventual aumento de las tasas de interés internacionales. No obstante, las autoridades destacan que el país cuenta con amortiguadores importantes, como un resultado primario positivo y una cobertura avanzada de las necesidades de financiamiento, elementos que brindan cierta protección ante la volatilidad de los mercados globales.
Fuente: Economía