Inteligencia alemana califica a la ultraderecha como principal amenaza interna
“Alemania está bajo presión”, alerta el ministro del Interior, que habla de adversarios tanto exteriores como interiores
El informe anual de la Oficina Federal para la Protección de la Constitución de Alemania ha identificado al extremismo de derecha como el riesgo más significativo para la estabilidad democrática del país. El ministro de Interior, Alexander Dobrindt, advirtió que la nación enfrenta un complejo escenario de amenazas híbridas que operan tanto en el plano digital como en las calles. Según las autoridades, el país se encuentra bajo una presión constante debido a la combinación de espionaje extranjero, sabotajes y un incremento notable en el número de ciudadanos radicalizados.
Crecimiento del extremismo y uso de inteligencia artificial
Las cifras oficiales revelan que el potencial extremista de derecha aumentó en 8.000 personas durante el último año, alcanzando un total de casi 60.000 individuos. Este fenómeno se vincula directamente con el crecimiento del partido Alternativa para Alemania, organización que permanece bajo vigilancia estatal por sospechas de radicalismo. El presidente de la agencia de inteligencia, Sinan Selen, destacó que los grupos extremistas están utilizando herramientas de inteligencia artificial para reclutar jóvenes y difundir ideologías violentas en el entorno digital.
Amenazas externas y extremismo de izquierda
Además del desafío interno, el gobierno alemán señaló que el espionaje y los actos de sabotaje provenientes de potencias extranjeras, principalmente Rusia, forman parte de la cotidianidad actual. Por otro lado, el extremismo de izquierda también registra un ascenso, con 42.200 personas identificadas y un récord de 11.600 individuos con propensión a la violencia. Las autoridades mencionaron como ejemplo los ataques contra la infraestructura eléctrica de Berlín, subrayando que la polarización social continúa alimentando la actividad de grupos militantes en ambos extremos del espectro político.
Fuente: elpais.com