Los últimos minutos de la esposa de Julián Oro Duro, según testigo
Tal y como sus familiares temían y declararon a los medios de comunicación, Zeneida Socorro Castillo, esposa del merenguero Julián Oro Duro, conocía a la persona que le quitó la vida el pasado domingo 20 de septiembre durante un hecho en el que el artista resultó con heridas que todavía lo mantienen ingresado en un hospital.
Su cuñada, Ángela Sarante, la describió como una mujer muy precavida al momento de abrir la puerta de su vivienda y aseguró que, cuando lo hacía, era porque conocía a la persona que estaba del otro lado. Dicha hipótesis la confirma el hombre Kevin Daniel Germán Troncoso, quien la madrugada de este miércoles se entregó a las autoridades, tras ser identificado como una de las personas que habría participado en el horrendo crimen.
Previo a entregarse, bajo la mediación de los creadores de contenido que dirigen el canal de Youtube ApogeoTV, Yeuri Concepción y Rubén Uceta, Germán Troncoso concedió una entrevista al referido medio en la que narró detalles escalofriantes de lo que habría ocurrido.
Alrededor de las 5:00 de la tarde del domingo 20 de septiembre, dos hombres a bordo de una motocicleta arribaron a la vivienda de la pareja, ubicada en el sector Brisa Oriental VI, en el municipio Santo Domingo Este, y la parquearon enfrente. Kevin conducía el motor, según su propio testimonio, y la persona que llevaba como pasajero, a quien dijo no conocía y vio por primera vez esa misma tarde, fue quien se desmontó y se acercó a la verja de la casa.
Llevaba el rostro parcialmente cubierto con un casco protector y un pasamontañas que se bajó hasta dejarse descubierta la boca para que su víctima pudiera reconocerlo. “Él la voceó tres veces: Zeneida, Zeneida. Cuando ella llegó, ella lo conoció de una vez y le dijo: Oh, y tú”, narró Kevin, quien aseguró que la mujer de inmediato le abrió la puerta para que entrara a la casa. Una vez dentro, el hombre le dijo a Kevin que parqueara el motor y entrara también.
Según Kevin, quien ya se encuentra bajo el control de las autoridades, durante aproximadamente media hora, ellos dos mantuvieron una conversación fluida, mientras él solo se limitó a escuchar. Afirmó que Zeneida y el individuo hablaron sobre temas personales y familiares, incluyendo la situación de un pariente que se encontraba en el extranjero y cuya llegada se esperaba durante esa semana.
Sirvió el jugo en una jarra y regresó nuevamente a la galería para brindarles el jugo mientras continuaban conversando. Ataque, traición y ejecuciónEntre las 5:30 y las 5:40 de la tarde, tras terminar de beber, Zeneida recogió los vasos vacíos para llevarlos al fregadero.
Según Kevin, al regresar a la zona donde estaban reunidos, el individuo que ella conocía la atacó de forma sorpresiva.“Cuando ella llegó de nuevo, él con el florero que estaba ahí, en la mesita, se lo pegó en la cabeza”, dijo Kevin, quien prosiguió su relato de lo que habrían sido los últimos segundos de vida de la mujer, de 60 años. Kevin afirma que, tras el fuerte golpe en la cabeza, ella cayó inconsciente en el suelo.
Fuente: Portada