Sequía extrema en Higüey reduce drásticamente el caudal del río Sanate
La prolongada falta de lluvias en la región Este ha provocado una crisis severa en el suministro de agua potable para los habitantes de Higüey. El río Sanate, que constituye la fuente principal del acueducto local, ha experimentado una reducción de su caudal superior al 85 por ciento en las últimas cuatro semanas. Lenin Carpio, director regional del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (Inapa), informó que la producción actual del afluente apenas alcanza los 39 litros por segundo, frente a los 280 litros habituales. Este déficit hídrico ha generado retrasos de hasta 15 días en la distribución del líquido a los hogares.
Impacto en las operaciones de bombeo
El funcionamiento de las estaciones de captación se encuentra bajo una presión constante debido a la escasez del recurso. Las autoridades deben detener las bombas periódicamente para cumplir con los protocolos ambientales y permitir que el río mantenga un flujo mínimo hacia aguas abajo. A los bajos niveles del afluente se suman las constantes interrupciones eléctricas y las variaciones de voltaje que dañan los equipos. Ante la posibilidad de averías permanentes en las bombas, el personal técnico se ve obligado a suspender las operaciones de forma recurrente para salvaguardar la infraestructura existente.
Para mitigar los efectos de la escasez, el Inapa depende actualmente del campo de pozos de Anamuya y trabaja en la rehabilitación de otras fuentes subterráneas. El fenómeno climático también afecta a las provincias de El Seibo, Miches y Hato Mayor, donde la combinación de sequía y fallas energéticas complica el servicio. El funcionario exhortó a la ciudadanía a racionalizar el consumo y utilizar el agua solo para actividades esenciales. Aunque se esperan precipitaciones, el desplazamiento del periodo seco hacia los meses de mayo y julio mantiene a la región en un estado de alerta constante.
Fuente: Portada