Rescate en Caracas tras terremoto deja 920 fallecidos y gran devastación
Familiares de desaparecidos esperan noticias sobre los suyos junto a los escombros, entre la esperanza y la resignación
A casi 48 horas del doble terremoto que sacudió a Venezuela, las labores de búsqueda continúan en el edificio Petunia de Altamira, donde Ángeles Díaz permanece atrapada bajo los escombros. La estructura de 19 niveles colapsó tras el sismo, dejando a su esposo como testigo presencial de la tragedia, quien mantiene la esperanza tras haber recibido una breve llamada de auxilio. Mientras la ciudad intenta retomar su rutina en zonas alejadas, el sector de Altamira se mantiene bajo un silencio sepulcral, interrumpido únicamente por el ruido constante de las excavadoras y el trabajo de los equipos de emergencia.
Cifras y labores de rescate en la capital
El balance oficial tras el movimiento telúrico asciende a 920 personas fallecidas, con miles de heridos y desplazados en todo el país. La Guaira se perfila como el punto de mayor impacto, aunque la magnitud total del desastre aún es incierta. En el sitio del siniestro, voluntarios, militares y bomberos trabajan bajo condiciones precarias y sin una planificación centralizada clara, según denuncian algunos familiares presentes en el lugar. La prioridad actual se centra en retirar los restos de hormigón, aunque los rescatistas admiten que las posibilidades de hallar sobrevivientes disminuyen con el paso de las horas.

La zona del desastre ha sido dividida en cuadrillas para organizar la remoción de escombros, donde se estima que al menos diez personas continúan atrapadas bajo las ruinas del edificio Petunia. Los equipos de Protección Civil y voluntarios operan con maquinaria pesada, extrayendo tanto cuerpos sin vida como posibles supervivientes en una labor que se extiende ininterrumpidamente. A pesar de los esfuerzos coordinados por mandos militares, la frustración crece entre los allegados de las víctimas, quienes observan cómo las operaciones se tornan más lentas ante la magnitud del daño estructural.

Fuente: elpais.com