Rescatistas chilenos denuncian hostigamiento militar en zonas de desastre venezolano
El Gobierno de Kast toma distancia de las acusaciones y señala que el equipo no forma parte de la misión oficial enviada al país de la catástrofe
El equipo de rescatistas Topos Chile, compuesto por 46 especialistas, ha denunciado constantes trabas y hostigamiento por parte de militares venezolanos mientras realizan labores de búsqueda en La Guaira. Tras los terremotos de 7,2 y 7,5 grados que afectaron al norte de Venezuela, el líder del grupo, Francisco Lermanda, señaló que los uniformados exigen documentos de identidad de forma reiterada bajo sospechas de espionaje. Estas acciones impiden el libre movimiento de los socorristas, quienes incluso han visto cómo se les confiscan teléfonos móviles al intentar documentar casos médicos urgentes.
Dificultades operativas en la zona cero
Lermanda relató un incidente crítico donde un soldado impidió una videollamada necesaria para evaluar a un adolescente de 14 años atrapado con síndrome compartimental, argumentando que el uso de tecnología constituía una actividad de espionaje. El rescatista criticó la falta de organización gubernamental frente a la emergencia, calificándola de nula, y lamentó que se politice y militarice la respuesta humanitaria. Según el testimonio, los militares justifican el control constante alegando órdenes superiores para detectar supuestos agentes extranjeros, ignorando la urgencia del trabajo contra el tiempo.
Por su parte, el Gobierno chileno, a través del ministro del Interior Máximo Pavez, aclaró que no emitirá pronunciamientos sobre estas denuncias al tratarse de una iniciativa independiente. El Ejecutivo chileno enfatizó que su colaboración oficial se canaliza exclusivamente a través del equipo USAR Bomberos de Chile, el cual opera bajo coordinación con las autoridades locales. Mientras tanto, el balance oficial de la catástrofe asciende a 1.943 fallecidos, con cerca de 13.000 familias damnificadas y más de 50.000 personas reportadas como desaparecidas por la ONU.
Fuente: elpais.com